Título: CAÍN
Subtítulo:
Autor: José Saramago
Editorial: Alfaguara S.A.
Ciudad: Perú - 2009
Fecha de Lectura: julio 2011
Desde la más tierna infancia Caín y Abel habían sido los mejores amigos, a tal punto llegaban que ni hermanos parecían, donde iba uno, el otro también iba, y todo lo hacían de común acuerdo. P 37
Tan ladrón es el que va a la viña como el que se queda vigilando al guarda. P 40
Qué triste la gente sin otra finalidad en la vida que la de hacer hijos sin saber porque ni para qué. P 42
Los árboles son muy tímidos, sólo crecen cuando no le estamos mirando, es que les da vergüenza. P 43
Llorar sobre la leche derramada no es tan inútil como se dice, de alguna manera es un hecho instructivo porque nos muestra la verdadera dimensión de la frivolidad de ciertos procedimientos humanos, ya que, si la leche se ha derramado, derramada está, simplemente hay que limpiarla. P 45
Debajo de las palabras que dices me parece oír otras que callas. P 51
Puede ser que mi verdad para ti sea mentira, puede ser, si la duda es el privilegio de quien ha vivido mucho, tal vez por eso no consigues convencerme para que acepte como certeza lo que me suena a falsedad. P 51
Como todo, las palabras tienen sus qués, sus cómos, sus porqués. Algunas, solemnes, nos interpelan con aire pomposo, dándose importancia, como si estuviesen destinadas a cosas grandes y, ya se verá más tarde, no son más que una brisa leve que no conseguiría mover un aspa de un molino, otras de las más comunes, de las habituales, de las de todos los días acabarán teniendo consecuencias que nadie se atrevería a pronosticar, no habrían nacido para eso y, sin embargo sacudieron el mundo. p 58
Porque lilith, cuando finalmente abra las piernas para dejarse penetrar, no estará entregándose, estará, sí, tratando de devorar la hombre que dice, Entra. P 65
Me faltan los pormenores, en los pormenores está la sal. P 72
No soy mujer de remordimientos, eso es cosa para alfeñiques, para débiles. P 77
Te equivocas, nunca no es lo contrario de tarde, lo contrario de tarde es demasiado tarde. P 90
Los celos son su gran defecto, en vez de estar orgulloso de los hijos que tiene, prefiere dejar que lo venza la envidia, está claro que el señor no soporta ver a una persona feliz. P 96
La historia de los hombres es la historia de sus desencuentros con dios, ni él nos entiende ni nosotros lo entendemos a él. P 98
Lucifer sabía bien lo que hacía cuando se rebeló contra dios, hay quien dice que lo hizo por envidia y no es cierto, es que él conocía la maligna naturaleza del sujeto. P 112
Maldito sea quien intente reconstruir la ciudad de Jericó, se le muera el hijo mayor a quien ponga los cimientos y el más joven a quien levante las puertas. P 123
Para desearte suerte tendría que saber primero que es lo mejor para ti. P 137
Como siempre a las mujeres, si por un lado les llueve, por otro lado les viene el viento. P 142
Te seré fiel como la cascara del árbol al tronco al que pertenece. P 143
En mi opinión, si el señor no se fía de las personas que creen en él, no veo porque esas personas tienen que fiarse del señor. P 148
Si recibimos el bien de las manos de dios, porque no recibiríamos también el mal. Para el mal ya está satán, que el señor aparezca ahora como su competidor es algo que nunca se me había pasado por la cabeza. P 153
Perezca el día en que nací y la noche en que fue dicho, Ha sido concebido varón, conviértase ese día en tinieblas, que dios desde lo alto no le preste atención ni la luz resplandezca sobre el que de él se apoderen las tinieblas y la oscuridad, que las nubes lo envuelvan y los eclipses lo aterren, que no se mencione ese día entre los días del año, ni se cuente entre los meses, que sea estéril tal noche y no se haga oír en ella ningún grito de alegría. Oscurézcanse las estrellas de su crepúsculo, en vano se espere la luz y no se abran los párpados de la aurora por no haberme cerrado la salida del vientre de mi madre, impidiendo que llegara a ver tanta miseria. (JOB) p 154
Caín es el que nació para ver lo inenarrable, Caín es el que odia a dios. P 156
A gran nave, gran tormenta dice el pueblo. P 158
Un barco debe ser construido junto al agua, no en un valle rodeado de montañas, a una distancia enorme del mar, cuando está terminado se empuja al agua y es el propio mar, o el río, si ese fuera el caso, quienes se encargan de levantarlo, tal vez no sepas que los barcos flotan porque todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso del fluido desalojado, es el principio de Arquímedes. P 176
Nuestra sincera opinión de ángeles, resumiendo, es que, considerando las pruebas dadas, los seres humanos no merecen la vida. P 173
El error es creer que la culpa ha de ser entendida de la misma manera por dios y por los hombres. P 174
Subtítulo:
Autor: José Saramago
Editorial: Alfaguara S.A.
Ciudad: Perú - 2009
Fecha de Lectura: julio 2011
Desde la más tierna infancia Caín y Abel habían sido los mejores amigos, a tal punto llegaban que ni hermanos parecían, donde iba uno, el otro también iba, y todo lo hacían de común acuerdo. P 37
Tan ladrón es el que va a la viña como el que se queda vigilando al guarda. P 40
Qué triste la gente sin otra finalidad en la vida que la de hacer hijos sin saber porque ni para qué. P 42
Los árboles son muy tímidos, sólo crecen cuando no le estamos mirando, es que les da vergüenza. P 43
Llorar sobre la leche derramada no es tan inútil como se dice, de alguna manera es un hecho instructivo porque nos muestra la verdadera dimensión de la frivolidad de ciertos procedimientos humanos, ya que, si la leche se ha derramado, derramada está, simplemente hay que limpiarla. P 45
Debajo de las palabras que dices me parece oír otras que callas. P 51
Puede ser que mi verdad para ti sea mentira, puede ser, si la duda es el privilegio de quien ha vivido mucho, tal vez por eso no consigues convencerme para que acepte como certeza lo que me suena a falsedad. P 51
Como todo, las palabras tienen sus qués, sus cómos, sus porqués. Algunas, solemnes, nos interpelan con aire pomposo, dándose importancia, como si estuviesen destinadas a cosas grandes y, ya se verá más tarde, no son más que una brisa leve que no conseguiría mover un aspa de un molino, otras de las más comunes, de las habituales, de las de todos los días acabarán teniendo consecuencias que nadie se atrevería a pronosticar, no habrían nacido para eso y, sin embargo sacudieron el mundo. p 58
Porque lilith, cuando finalmente abra las piernas para dejarse penetrar, no estará entregándose, estará, sí, tratando de devorar la hombre que dice, Entra. P 65
Me faltan los pormenores, en los pormenores está la sal. P 72
No soy mujer de remordimientos, eso es cosa para alfeñiques, para débiles. P 77
Te equivocas, nunca no es lo contrario de tarde, lo contrario de tarde es demasiado tarde. P 90
Los celos son su gran defecto, en vez de estar orgulloso de los hijos que tiene, prefiere dejar que lo venza la envidia, está claro que el señor no soporta ver a una persona feliz. P 96
La historia de los hombres es la historia de sus desencuentros con dios, ni él nos entiende ni nosotros lo entendemos a él. P 98
Lucifer sabía bien lo que hacía cuando se rebeló contra dios, hay quien dice que lo hizo por envidia y no es cierto, es que él conocía la maligna naturaleza del sujeto. P 112
Maldito sea quien intente reconstruir la ciudad de Jericó, se le muera el hijo mayor a quien ponga los cimientos y el más joven a quien levante las puertas. P 123
Para desearte suerte tendría que saber primero que es lo mejor para ti. P 137
Como siempre a las mujeres, si por un lado les llueve, por otro lado les viene el viento. P 142
Te seré fiel como la cascara del árbol al tronco al que pertenece. P 143
En mi opinión, si el señor no se fía de las personas que creen en él, no veo porque esas personas tienen que fiarse del señor. P 148
Si recibimos el bien de las manos de dios, porque no recibiríamos también el mal. Para el mal ya está satán, que el señor aparezca ahora como su competidor es algo que nunca se me había pasado por la cabeza. P 153
Perezca el día en que nací y la noche en que fue dicho, Ha sido concebido varón, conviértase ese día en tinieblas, que dios desde lo alto no le preste atención ni la luz resplandezca sobre el que de él se apoderen las tinieblas y la oscuridad, que las nubes lo envuelvan y los eclipses lo aterren, que no se mencione ese día entre los días del año, ni se cuente entre los meses, que sea estéril tal noche y no se haga oír en ella ningún grito de alegría. Oscurézcanse las estrellas de su crepúsculo, en vano se espere la luz y no se abran los párpados de la aurora por no haberme cerrado la salida del vientre de mi madre, impidiendo que llegara a ver tanta miseria. (JOB) p 154
Caín es el que nació para ver lo inenarrable, Caín es el que odia a dios. P 156
A gran nave, gran tormenta dice el pueblo. P 158
Un barco debe ser construido junto al agua, no en un valle rodeado de montañas, a una distancia enorme del mar, cuando está terminado se empuja al agua y es el propio mar, o el río, si ese fuera el caso, quienes se encargan de levantarlo, tal vez no sepas que los barcos flotan porque todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso del fluido desalojado, es el principio de Arquímedes. P 176
Nuestra sincera opinión de ángeles, resumiendo, es que, considerando las pruebas dadas, los seres humanos no merecen la vida. P 173
El error es creer que la culpa ha de ser entendida de la misma manera por dios y por los hombres. P 174

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