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lunes, 2 de mayo de 2011

IdeItas SIDDHARTA de Hermann Hesse

Titulo:                                                            SIDDHARTA
Subtitulo: La Sabiduría Oriental
Autor: Hermann Hesse
Editorial: América
Ciudad: La Paz – Bolivia

Fecha de Lectura: 2009

CON LOS SAMANAS

Creo que realmente no existe eso que nosotros llamamos “aprender”. Solo existe, amigo mío, un saber, que está en todas partes, es el atman. Este se halla en ti y en mí, y en cada ser. Y empiezo a creer que este saber no tiene peor enemigo que el querer saber, que el desear aprender. P 25,26.

El buda me ha robado –reflexiono Siddharta- Me ha robado, pero más aún me ha regalado. Me ha robado un amigo que creía en mi y que ahora cree en él, que era mi sombra y que ahora es la sombra de Gotama. Pero me ha regalado a Siddharta, a mí mismo. P 44.

DESPERTAR
¡Yo tenía miedo de mi mismo, huía de mi mismo! P 46.

Quiero aprender de mi mismo, deseo ser mi discípulo, conocerme, adentrarme en el misterio de Siddharta. P47.

KAMALA
Por la noche contemplaba las estrellas, ordenadas en el cielo, y la luna creciente flotando en el azul, como una barca. P 53.

Los pensamientos como los sentido eran cosas hermosas. P 55.

Los hombres son como los niños. Todos son agradecidos, a pesar de que ellos mismo podrían pedir agradecimiento. Todos son sumisos, a todos les gusta ser amigos, les agrada obedecer, pensar poco. P 57

Su corazón sonrió. P 59.

El amor se puede suplicar, comprar, recibir como obsequio, encontrar en la calle, ¡Pero no se puede robar! P 63.

CON LOS HUMANOS

¿Qué sabes hacer? Se pensar, esperar y ayunar. Y ¿para qué te sirve por ejemplo ayunar? Es muy útil señor. Cuando una persona no tiene nada que comer, lo más inteligente será que ayune. Si, por ejemplo, Siddarta no hubiera aprendido a ayunar, hoy mismo tendría que aceptar cualquier empleo, pues el hambre le obligaría.  P 70,71.

Escribir es bueno, pensar es mejor. La inteligencia es buena, la paciencia es mejor. P 71.

Los amantes después de celebrar el rito del amor, no pueden separarse sin que se admiren mutuamente, sin sentirse a la vez vencido y vencedor; de ese modo, ninguno de los dos notará saciedad, monotonía ni tendrá la mala impresión de haber abusado o de haber padecido abuso. P 72.

Los veía esforzarse, sufrir y encarnecer por asuntos que no merecían ese precio; por dinero, pequeños placeres y discretos honores; contemplaban como se insultaban mutuamente, se quejaban de sus penas, de as que un samana se ría, y sufrían por algo que un samana tiene sin cuidado. P 76.

Otros son casi como estrellas, siguen su camino, ningún viento les alcanza, pues llevan en su interior su ley y su meta. P 78.

JUNTO AL RIO

Acuérdate amigo, que el mundo de las formas es pasajero, temporal, sobre todo con nuestros vestidos, nuestro cabello y todo nuestro cuerpo. P 99.

Desde mucho tiempo, sabía que los placeres mundanos y las riquezas no acarrean ningún bien; pero ahora lo he vivido. Ahora lo sé, no solo porque me lo enseñaron, sino porque lo han visto mis ojos, mi corazón mi estomago. ¡Qué bello es saberlo! P 104.    

Con arrogancia, siempre había sido el primero, el más inteligente, el más sabio, el más diligente; siempre se encontraba un paso más adelante de sus compañeros, sabios, sacerdotes o eruditos. Su yo se había escondido en ese sacerdocio, en aquella erudición en intelectualidad, estaba allí y crecía, mientras Siddarta creía apagarlo con ayunos y penitencias.  Por ello tuvo que lanzarse al mundo, perderse entre los placeres y el poder, la mujer y el dinero; se había tenido que convertir en comerciante, jugador, bebedor, glotón, hasta que el Brahmán y el samana de su interior se murieran. P 105.   

EL BARQUERO

Nada fue, ni será; todo es, todo tiene esencia y presente. P 113.

EL HIJO

El agua quiere estar junto al agua, la juventud con la juventud. P 125.

Y es que sabes que lo blando es más fuerte que lo duro, que el agua es más potente que la roca, que el amor es más vigoroso que la violencia. P 126.

Amigo ¿Acaso crees que ese camino se lo podías ahorrar a alguien? ¿Quizá a tu hijo, porque le amas y desearías ahorrarle penas, dolor y desilusiones? Aunque te murieras diez veces por él, no conseguirías apartarle lo más mínimo de su destino. P 127.

Vasudeva no le había dicho nada que antes no hubiera advertido y reflexionado. Pero era una idea que no podía poner en práctica; su cariño era más fuerte que el temor a perderlo. P 127.

OM

El amor ciego de una madre hacia su hijo , el orgullo estúpido de un padre presumido por su único vástago, el afán ofuscado de una mujer joven y frívola por las joyas, por la mirada de admiración de los hombres, todas esas pasiones simples y necias. P 136.

GOVINDA

La sabiduría no es comunicable, siempre suena a simpleza. P 148.

EL saber es comunicable, pero la sabiduría no. No se la puede hallar, pero se la puede vivir, nos sostiene, hace milagros, pero nunca se la puede explicar ni enseñar. P 148.

Sansara y Nirvana, ilusión y verdad, en sufrimiento y redención. P 149.

Todo pecado ya lleva en sí mismo el perdón. P 150.

Ese santo se marcho a los bosques, lo sabía todo, más que tu y yo, y sin profesor, ni libros, únicamente porque había creído en el río. P 153.

No veo su grandes en el hablar, ni en el pensar, sino en sus obras y su existencia. P 154.

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