Titulo: LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER
Subtitulo:
Autor: Milán Kundera
Editorial: Fabula – TusQuest Editores
Ciudad: España - 2005
Fecha de Lectura: noviembre 2010
En ese mundo todo está perdonado de ante mano y, por tanto, todo cínicamente permitido. P 12
En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable irresponsabilidad. P 12
Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y más verdadera será. P 13
La ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancia de la tierra, de su ser terreno, que sea real solo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes. P 13
La contradicción entre el peso y la levedad es la más misteriosa y equivocada de todas las contradicciones. P 13
Los que solo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre solo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto. P 16
Analogía entre en Edipo de Sófocles y el relato de Moisés p 18
El amor puede surgir de una sola metáfora. P 19
Lo único que quedo de ellos fue el miedo a las mujeres. Las deseaba, pero les tenía miedo. Entre el miedo y el deseo no tenía más remedio que buscar una especie de compromiso; lo denominaba “amistad erótica”. Solo una relación no sentimental, en la que uno no reivindique la vida y la libertad del otro, puede hacer felices a los dos. P 20
“Hay que mantener la regla del número tres. Es posible ver a una mujer varis veces seguidas, pero en tal caso no más de tres veces. También es posible mantener una relación durante años, pero con la condición de que entre cada encuentro pasen al menos tres semanas” p 20
Dormir juntos era, en realidad, el corpus delicti del amor. P 21
Hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no solo distintas sino casi contradictorias. EL amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en una relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una mujer única). P 23
¡La facilidad con que podría evocarse aquella imagen le dolía! P 25
Querer a alguien por compasión significa no quererlo de verdad. P 28
Se hallaba en el campo mágico de Parmenides: disfrutaba de la dulce levedad del ser. P 38
No hay nada más pesado que la compasión. P 39
A diferencia de Parmenides, para Beethoven el peso era evidente algo positivo. El peso, la necesidad, y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale. P 41
Dado que vive una sola vida, nunca tiene la posibilidad de comprobar una hipótesis mediante un experimento y por eso nunca le llega a averiguar si debía haber prestado oído a sus sentimientos o no. P 41
Además del amor de ella por Tomás, hecho realidad, existe en el reino de lo posible una cantidad infinita de amores no realizados por otros hombres. P 42
“es Könnte auch andres sein” También podía haber sido de otro modo. P 43
Aquella personificación de la causalidad absoluta yace ahora a su lado y respira profundamente mientras duerme. P 43
Odiaba a los amantes que tienen callos en las rodillas p 50
Todo el mundo no es más que un enorme campo de concentración de cuerpos que se parecen el uno al otro y en el que las almas son invisibles. P 54
Y había otra cosa más que lo situaba por encima del resto: tenía en la mesa un libro abierto. P 55
¿Pero acaso un acontecimiento no es más tanto significativo y privilegiado cuantas más casualidades sean necesarias para producirlas? P 56
Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Solo la casualidad nos habla. P 56
NO es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombres de san Francisco de asís. P 57
Nuestra vida cotidiana es bombardeada por casualidades, más exactamente por encuentros casuales de personas y acontecimientos a los que se llama coincidencias. Co-incidencia significa que dos acontecimientos inesperados ocurren al mismo tiempo. P 59
Quien gritaba era el propio idealismo ingenuo de su amor que quería ser la superación de todas las contradicciones, la superación de la dualidad entre el cuerpo y el alma y quién sabe si la superación del tiempo. P 62
Lo que diferenciaba a la persona que ha cursado estudios de un autodidacta no es el nivel de conocimientos, sino cierto grado de vitalidad y confianza en sí mismo. P 62
El sueño no es solo un mensaje (eventualmente un mensaje cifrado), sino también una actividad estética, un juego de la imaginación que representa un valor en sí mismo. P 66
Aquel que quiere permanentemente “llegar más blanco” tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo. P 66
Aquel que se está cayendo está diciendo: “!levántame” p 69
Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible. P 70
Pero es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil. P 82
Uno se percata de su debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregársele. P 83 GOCE
Quien se entrega a otro como un soldado que se rinde, debe hacer previamente entrega de cualquier tipo de arma. Y si se queda sin defensa alguna ante un ataque, no podrá evitar preguntarse: ¿Cuándo llegará el ataque? Por eso puedo decir: Para Franz el amor significaba la permanente espera de un ataque. P 89
Entre todos los amantes se crean rápidamente unas reglas de juego de las que no son conscientes, pero que son válidas y no pueden infringirse. P 90
Rebelarse contra el hecho de haber nacido mujer le parece igual de necio que enorgullecerse de ello. P 95
La visión está limitada por una doble frontera: una luz fuerte, que ciega, y la total oscuridad. P 100
De verdad que hay libros que solo se pueden leer por la noche. P 111
Pero había algo que unía al banquero y al pobre: el odio a la belleza. P 116
Vivir en la verdad, no mentirse a sí mismo, ni mentir a los demás, solo es posible en el supuesto de que vivamos sin público. P 119
La persona que pierde su intimidad lo pierde todo. P 119
El amor cuando se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga. P 122
LO que había caído no era una carga, sino la insoportable levedad del ser. P 129
¿Qué es la coquetería? Podría decirse que es un comportamiento que pretende poner en conocimiento de otra persona que un acercamiento sexual es posible, de tal modo que esta posibilidad no aparezca nunca como seguridad. Dicho de otro modo: la coquetería es una promesa de coito son garantía. P 148
Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también. P174
Si tuvieseis ojos, deberíais atravesaros y marcharos de Tebas! P 181 EDIPO
No está obsesionado por las mujeres, está obsesionado por lo que hay en cada una de ellas de inimaginable, en otras palabras, está obsesionado por esa millonésima diferencial que distingue a una mujer de las demás mujeres. P 204
El periodo dedicado a la conquista era la medida del valor de lo conquistado. P 205
Entre los hombres que van tras muchas mujeres podemos distinguir dos categorías:
1) Unos buscan en todas las mujeres su propio sueño, subjetivo y siempre igual, sobre la mujer.
La obsesión de los primeros es lirica. Se buscan a sí mismos en las mujeres, buscan su ideal y se ven repetidamente desengañados
2) Los segundos son impulsados por el deseo de apoderarse de la infinita variedad del mundo objetivo de la mujer.
La segunda obsesión es épica. El hombre no proyecta sobre las mujeres un ideal subjetivo; por eso todo le resulta interesante y nada puede desengañarlo. Y es precisamente esta incapacidad para el desengaño la que contiene algo de escandaloso. La obsesión del mujeriego épico le produce a la gente la impresión de que no se ha pagado nada a cambio de ella. P 206
El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética. P 214
Los personajes de mi novela son mis propias posibilidades que no se realizaron. P 227
Lo que ocurre una vez es como si no hubiera ocurrido. Einmal ist keinmal. P 229
¿Es acaso la madurez algo que puede ser alcanzado por el hombre? ¿Puede lograrla mediante la repetición? Solo en la perspectiva de esa utopía pueden emplearse con plena justificación los conceptos de pesimismo y optimismo: optimista es aquel que cree que en el planeta número cinco la historia de la humanidad será menos sangrienta. Pesimista es aquel que no lo cree. P230
Amarrar el amor al sexo ha sido una de las ocurrencias más extravagantes del creador. P 243
EL BANQUETE/PLATÓN. Los humanos era antes hermafroditas y Dios los dividió en dos mitades que desde entonces vagan por el mundo y se buscan. EL amor es el deseo de encontrar a la mitad perdida de nosotros mismos. P 244
El momento de la defecación es una demostración cotidiana de lo inaceptable de la creación. Una de dos: o la mierda es aceptable o hemos sido creados de un modo inaceptable. De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este idea estético se llama kitsch.
Kitsch es la negación absurda de la mierda, elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable. P 254
Allí donde habla el corazón es de mala educación que la razón lo contradiga. P 265
Porque el que empieza dudando de pequeñeces termina dudando de la vida como tal. P 257
Todos necesitamos que alguien nos mire:
1) La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.
2) La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos.
3) Luego está la tercera categoría, los que necesitan la mirada de la persona amada.
4) Y la cuarta la más preciada, la de quienes viven de la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores. Los ojos que anhela. P 276
EL kitsch es una estación de paso entre el ser y el olvido. P 283
La nostalgia del paraíso es el deseo del hombre de no ser hombre. P 302
El amor entre el hombre y el pero es un Idilio. En él no hay conflictos, no hay escenas desgarradoras, no hay evolución. P 304
Los perros no tiene muchas ventajas con respecto de las personas, pero hay una que vale la pena: en su caso, la eutanasia no está prohibida por la ley; los animales tiene derecho a una muerte caritativa. P 305
Esa felicidad significaba: estamos juntos. La tristeza era la forma y la felicidad, el contenido. La felicidad llenaba el espacio de tristeza. P 320
Subtitulo:
Autor: Milán Kundera
Editorial: Fabula – TusQuest Editores
Ciudad: España - 2005
Fecha de Lectura: noviembre 2010
En ese mundo todo está perdonado de ante mano y, por tanto, todo cínicamente permitido. P 12
En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable irresponsabilidad. P 12
Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y más verdadera será. P 13
La ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancia de la tierra, de su ser terreno, que sea real solo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes. P 13
La contradicción entre el peso y la levedad es la más misteriosa y equivocada de todas las contradicciones. P 13
Los que solo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre solo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto. P 16
Analogía entre en Edipo de Sófocles y el relato de Moisés p 18
El amor puede surgir de una sola metáfora. P 19
Lo único que quedo de ellos fue el miedo a las mujeres. Las deseaba, pero les tenía miedo. Entre el miedo y el deseo no tenía más remedio que buscar una especie de compromiso; lo denominaba “amistad erótica”. Solo una relación no sentimental, en la que uno no reivindique la vida y la libertad del otro, puede hacer felices a los dos. P 20
“Hay que mantener la regla del número tres. Es posible ver a una mujer varis veces seguidas, pero en tal caso no más de tres veces. También es posible mantener una relación durante años, pero con la condición de que entre cada encuentro pasen al menos tres semanas” p 20
Dormir juntos era, en realidad, el corpus delicti del amor. P 21
Hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no solo distintas sino casi contradictorias. EL amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en una relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una mujer única). P 23
¡La facilidad con que podría evocarse aquella imagen le dolía! P 25
Querer a alguien por compasión significa no quererlo de verdad. P 28
Se hallaba en el campo mágico de Parmenides: disfrutaba de la dulce levedad del ser. P 38
No hay nada más pesado que la compasión. P 39
A diferencia de Parmenides, para Beethoven el peso era evidente algo positivo. El peso, la necesidad, y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale. P 41
Dado que vive una sola vida, nunca tiene la posibilidad de comprobar una hipótesis mediante un experimento y por eso nunca le llega a averiguar si debía haber prestado oído a sus sentimientos o no. P 41
Además del amor de ella por Tomás, hecho realidad, existe en el reino de lo posible una cantidad infinita de amores no realizados por otros hombres. P 42
“es Könnte auch andres sein” También podía haber sido de otro modo. P 43
Aquella personificación de la causalidad absoluta yace ahora a su lado y respira profundamente mientras duerme. P 43
Odiaba a los amantes que tienen callos en las rodillas p 50
Todo el mundo no es más que un enorme campo de concentración de cuerpos que se parecen el uno al otro y en el que las almas son invisibles. P 54
Y había otra cosa más que lo situaba por encima del resto: tenía en la mesa un libro abierto. P 55
¿Pero acaso un acontecimiento no es más tanto significativo y privilegiado cuantas más casualidades sean necesarias para producirlas? P 56
Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Solo la casualidad nos habla. P 56
NO es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombres de san Francisco de asís. P 57
Nuestra vida cotidiana es bombardeada por casualidades, más exactamente por encuentros casuales de personas y acontecimientos a los que se llama coincidencias. Co-incidencia significa que dos acontecimientos inesperados ocurren al mismo tiempo. P 59
Quien gritaba era el propio idealismo ingenuo de su amor que quería ser la superación de todas las contradicciones, la superación de la dualidad entre el cuerpo y el alma y quién sabe si la superación del tiempo. P 62
Lo que diferenciaba a la persona que ha cursado estudios de un autodidacta no es el nivel de conocimientos, sino cierto grado de vitalidad y confianza en sí mismo. P 62
El sueño no es solo un mensaje (eventualmente un mensaje cifrado), sino también una actividad estética, un juego de la imaginación que representa un valor en sí mismo. P 66
Aquel que quiere permanentemente “llegar más blanco” tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo. P 66
Aquel que se está cayendo está diciendo: “!levántame” p 69
Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible. P 70
Pero es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil. P 82
Uno se percata de su debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregársele. P 83 GOCE
Quien se entrega a otro como un soldado que se rinde, debe hacer previamente entrega de cualquier tipo de arma. Y si se queda sin defensa alguna ante un ataque, no podrá evitar preguntarse: ¿Cuándo llegará el ataque? Por eso puedo decir: Para Franz el amor significaba la permanente espera de un ataque. P 89
Entre todos los amantes se crean rápidamente unas reglas de juego de las que no son conscientes, pero que son válidas y no pueden infringirse. P 90
Rebelarse contra el hecho de haber nacido mujer le parece igual de necio que enorgullecerse de ello. P 95
La visión está limitada por una doble frontera: una luz fuerte, que ciega, y la total oscuridad. P 100
De verdad que hay libros que solo se pueden leer por la noche. P 111
Pero había algo que unía al banquero y al pobre: el odio a la belleza. P 116
Vivir en la verdad, no mentirse a sí mismo, ni mentir a los demás, solo es posible en el supuesto de que vivamos sin público. P 119
La persona que pierde su intimidad lo pierde todo. P 119
El amor cuando se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga. P 122
LO que había caído no era una carga, sino la insoportable levedad del ser. P 129
¿Qué es la coquetería? Podría decirse que es un comportamiento que pretende poner en conocimiento de otra persona que un acercamiento sexual es posible, de tal modo que esta posibilidad no aparezca nunca como seguridad. Dicho de otro modo: la coquetería es una promesa de coito son garantía. P 148
Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también. P174
Si tuvieseis ojos, deberíais atravesaros y marcharos de Tebas! P 181 EDIPO
No está obsesionado por las mujeres, está obsesionado por lo que hay en cada una de ellas de inimaginable, en otras palabras, está obsesionado por esa millonésima diferencial que distingue a una mujer de las demás mujeres. P 204
El periodo dedicado a la conquista era la medida del valor de lo conquistado. P 205
Entre los hombres que van tras muchas mujeres podemos distinguir dos categorías:
1) Unos buscan en todas las mujeres su propio sueño, subjetivo y siempre igual, sobre la mujer.
La obsesión de los primeros es lirica. Se buscan a sí mismos en las mujeres, buscan su ideal y se ven repetidamente desengañados
2) Los segundos son impulsados por el deseo de apoderarse de la infinita variedad del mundo objetivo de la mujer.
La segunda obsesión es épica. El hombre no proyecta sobre las mujeres un ideal subjetivo; por eso todo le resulta interesante y nada puede desengañarlo. Y es precisamente esta incapacidad para el desengaño la que contiene algo de escandaloso. La obsesión del mujeriego épico le produce a la gente la impresión de que no se ha pagado nada a cambio de ella. P 206
El amor empieza por una metáfora. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética. P 214
Los personajes de mi novela son mis propias posibilidades que no se realizaron. P 227
Lo que ocurre una vez es como si no hubiera ocurrido. Einmal ist keinmal. P 229
¿Es acaso la madurez algo que puede ser alcanzado por el hombre? ¿Puede lograrla mediante la repetición? Solo en la perspectiva de esa utopía pueden emplearse con plena justificación los conceptos de pesimismo y optimismo: optimista es aquel que cree que en el planeta número cinco la historia de la humanidad será menos sangrienta. Pesimista es aquel que no lo cree. P230
Amarrar el amor al sexo ha sido una de las ocurrencias más extravagantes del creador. P 243
EL BANQUETE/PLATÓN. Los humanos era antes hermafroditas y Dios los dividió en dos mitades que desde entonces vagan por el mundo y se buscan. EL amor es el deseo de encontrar a la mitad perdida de nosotros mismos. P 244
El momento de la defecación es una demostración cotidiana de lo inaceptable de la creación. Una de dos: o la mierda es aceptable o hemos sido creados de un modo inaceptable. De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este idea estético se llama kitsch.
Kitsch es la negación absurda de la mierda, elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia humana es esencialmente inaceptable. P 254
Allí donde habla el corazón es de mala educación que la razón lo contradiga. P 265
Porque el que empieza dudando de pequeñeces termina dudando de la vida como tal. P 257
Todos necesitamos que alguien nos mire:
1) La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.
2) La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos.
3) Luego está la tercera categoría, los que necesitan la mirada de la persona amada.
4) Y la cuarta la más preciada, la de quienes viven de la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores. Los ojos que anhela. P 276
EL kitsch es una estación de paso entre el ser y el olvido. P 283
La nostalgia del paraíso es el deseo del hombre de no ser hombre. P 302
El amor entre el hombre y el pero es un Idilio. En él no hay conflictos, no hay escenas desgarradoras, no hay evolución. P 304
Los perros no tiene muchas ventajas con respecto de las personas, pero hay una que vale la pena: en su caso, la eutanasia no está prohibida por la ley; los animales tiene derecho a una muerte caritativa. P 305
Esa felicidad significaba: estamos juntos. La tristeza era la forma y la felicidad, el contenido. La felicidad llenaba el espacio de tristeza. P 320

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