Título: LOS SIETE PECADOS CAPITALES
Subtítulo:
Autor: Fernando Savater
Editorial: Sudamericana
Ciudad: Buenos Aires – Argentina - 2005
Fecha de Lectura: 2007
INTRODUCCIÓN
Uno de los temas que catalizan los desórdenes y los excesos en el mundo moderno es la competencia. P 22
La mitad del placer es la idea de la transgresión. P 29
Todas las cosas buenas o son pecado o engordan. P 29
I. SOBERBIA
La Soberbia no es grandeza sino hinchazón, y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano. San Agustín P 35
La soberbia no se trata del orgullo de uno mismo, sino el menosprecio de lo que el otro es. P 35
Nosotros tenemos un proverbio que dice: “Uno debe llevar en el bolsillo dos papeles. En uno debe estar escrito: para mí fue creado el mundo y en el otro bolsillo debe decir: soy simplemente polvo y cenizas” P 36 (Goldman)
La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad. P 36 (Maquiavelo)
La soberbia en estos casos es la excelencia arrojada a la cara del otro. P 36
Hay un tipo de soberbia que me provoca ira: la soberbia combinada con la ignorancia. P 37
La verdad es un objetivo en la vida que siempre tenemos que buscar. El creerse dueño de ella coloca al hombre en el estado máximo de soberbia que puede alcanzar. P 38
En canto es lo que tienen algunos, hasta que empiezan a creérselo. Simone de Beauvoir. P 39
La característica principal que tiene el soberbio es el temor al ridículo. P 41
Los musulmanes pensamos en la creación y no en el creador, porque a la divinidad no la alcanza el pensamiento. P 44
San Agustín en sus confesiones: “Cuando yo me considero a mí mismo, no soy nada; cuando me comparo, valgo bastante”. P 45
II. GULA
En el Islam hay que sentarse y levantarse de la mesa con hambre. P 50
Si una manzana me satisface el hambre y no tengo que sacrificar nada de mi vida para conseguirla, es preferible a tener que trabajar haciendo horas extraordinarias, obedeciendo a jefes hostiles, para que me paguen y pueda ir a comer algo especial. P 54
Es evidente que la apariencia nos importa más que otra cosa. P 55
Comiendo se genera un vínculo donde se tiende a comprender las humanidades de los otros. P 55
La gula se ha convertido en un pecado estético y dietético. Nunca se es lo suficientemente rico ni lo suficientemente delgado. P 58
III. LA AVARICIA
Lo característico del avaro es que esteriliza el dinero, que en lugar de estar en movimiento queda paralizado. Así convierte en elemento fluido en algo totalmente inservible. P 63
Abboud: Uno puede ser Avaro en el trato, en la cordialidad, no solo en el tema de acaparar riquezas. P 64
En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos. Ghandi. P 64
Usura: Aquellos que utilizan el dinero como una forma de obtener más dinero. P 64
Jaime Bayly: “Los países que más han prosperado, en los que hay menos formas de injusticias y ha menguado el mal, son aquellos en los que las personas han podido saciar o complacer sus sueños más individualistas, más egoístas e incluso avaros. Creo que el egoísmo puede ser un motor de progreso, de prosperidad y de grandes ideas” p 66
Hoy existen religiosos del dinero, que establecen la misma relación con los dólares que la de los creyentes con un dios, ya que lo que tienen en un banco o en acciones es lo único capaz de darles la seguridad y paz que a otros les da una entidad superior. P 69
Convertir un medio en un fin. El dinero no es más que dinero. Como ya dije, me parece bien dejar hijos, libros, obras, recuerdos, hasta dejar enemigos. Todo esto tiene cierta gloria. Pero dejar dinero es una tontería. P 71
El afán de poder y gloria es ilimitado, o sea no hay modo de controlarlo; en cambio, la ambición de dinero es calculable. P 71
Si tú deseas gloria, tienes que tomarlo tú mismo, ésa es la gracia de lo glorioso. P 72
Pese a parecer tan concreto, el dinero es el más inmaterial de todos los bienes. P 72
Arthur Schopenhauer decía que el dinero es felicidad abstracta. P 72
El dinero permite generar un elemento que te da acceso a algo que tiene otro y tú quieres. P 73
La contrapartida de la avaricia es la generosidad. Pero en realidad sólo puedes ser generoso si tienes poder. Ayuda al otro el que tiene excedentes, capacidad y elementos para hacerlo. P 76
Usted se ha hecho rico por su talento, su astucia, su falta de crepúsculos, pero en último término lo hicieron millonario los demás, la sociedad en su conjunto. P 76
El Dinero no es motivo fundamental de su avaricia, sino la reputación y la búsqueda de reconocimiento, que es en lo que basan su prestigio para obtener más poder. P 77
La beneficencia celebra la existencia de pobres, porque permite a las señoras ricas, además de vivir con una gran cantidad de comodidades, satisfacer su espíritu. P 78
IV. IRA
La ira es totalmente fisiológica, porque el organismo responde con una carga de adrenalina. El problema es cuando la ira no es una reacción sino una norma de vida. Allí la ira se convierte en pecado. P 82
De cualquier manera, y pese a mis reflexiones en un ámbito de calma, me acercan a la cólera quienes se sienten inmunes e impunes, que consideran que están en la tierra para obligar a los demás a creer lo mismo que ellos. Ejercen la violencia en forma directa o través de sicarios, como un recurso que estimulan y por supuesto luego encubren. Combaten el escepticismo racional –tan sano para una sociedad- y promueven sentimientos masificantes; luchan contra la inmoralidad individualista, respaldan las razones del estado, pero no se les mueve ni un musculo cuando desde ese mismo lugar se roba y se corrompe. Son partidarios del aburrimiento que generan la seriedad y el rigor cuando tienen su origen en la repetición ritual, y enfrentan con la misma pasión aquello que se crea sin desdeñar el placer como base de su veracidad. Estos personajes me alteran y hacen que no me haya callado nunca, y creo que tampoco lo hare en el futuro. P 82
La reacción frente a la violencia suele ser la ira. Abboud. P 82
La adversidad hay que combatirla con la paciencia y la perseverancia. P 83
Podemos tener una ira creativa y positiva, aquella que es despertada por una injusticia, que es diferente de la nacida del ego a la arrogancia. P 83
Es evidente que la divinidad se reserva el derecho a la ira. P 84
Al mal no se la extingue, se lo combate, y esta búsqueda permanente y constante es la que lleva a que el hombre pueda ser creativo. P 85
Goldman: El mal no es erradicable, pero si pueden ser erradicados los malos. P 85
El poder como es verbo es algo que va modificándose y es bueno, pero cuando se establece y se institucionaliza pasa a ser sustantivo y perverso. P 85
Abboud: La ira religiosa y la afectiva son las más peligrosas. P 85
Se considera que existe una ira buena, que es la que tiende a suprimir el mal y restablecer el bien. P 86
No hay porque tolerar el enfado gratuito de otros, pero no hay nada peor que el que va echando en su mochila todo lo que le causa fastidio hasta que se le rompen las costuras y ocurre un desastre. P 87
El otro debe tener la capacidad de perdonar, porque de lo contrario se transforma en maldad. Hay que pedir tres veces perdón, y si a la tercera el ofendido no aceptó la disculpa se transforma en malvado. P 87
Según Goldman “Castigo Divino”: Aquellos errores que tarde o temprano se pagan. P 88
Conversación entre Otelo Saraiva de Carvalho y el ministro Olof Palme. ¿Usted porque cree que la revolución ha recogido tantas adhesiones dentro y fuera del Portugal? Porque queremos acabar con los ricos. Entonces el sueco respondió: La diferencia es que nosotros lo que queremos terminar con los pobres. P 89
Antes de reprochar a quien llega a portarse como una fiera hay que evitar que viva como un animal. P 90
Para que una persona normal quiera cometer cualquier atrocidad basta que crea tener razones para ello. P 97
La paciencia llevada a un extremo de la inacción, en lugar de ser un ejercicio de virtud o un bien mayor para todos, se transforma en algo que no me permite a mí ser yo mismo. Estoy siendo injusto también con lo que la vida me pide. P 99
La paciencia es constructiva cuando aplaza una reacción virulenta, hasta tener mejores caminos para ejercerla. P 100
La paciencia también depende de quién tengas adelante, porque la de Ghandi era útil frente a Gran Bretaña, pero fue mala para enfrentar a Hitler. P 101
Goldman: Nosotros no entendemos la paz como la idea de ofrecer la otra mejilla. Hay que buscar el tiempo adecuado para revelarse contra el sometimiento. P 101
V. LA LUJURIA
El placer es bueno, sano y recomendable. Si hay algo malo en la lujuria, será el daño que podamos hacer a otros para conseguir el goce, al abusar de ellos, aprovecharnos de la inocencia de menores o de gente que por su situación económica tiene que someterse. P 107
El límite de la lujuria desde el punto de vista humanista es causar daño a otro. P 107
Si te lo prohíben, al igual que el alcohol y las drogas, tienes la sensación de que violar la norma es mucho más placentero. P 108
San Pablo: Los que tienen mujeres deben vivir como si no las tuviesen, y las esposas, como si no tuvieran por ende maridos, y unos y otras sin sentirse demasiado ligados a la carne. P 109
¿Cuál es la diferencia entre el hombre y el animal? No la capacidad racional, sino el hecho de prostituirse. P 110
Si renuncias totalmente al sexo estás dándole una importancia enorme, pues para que tu renuncia sea una cosa prestigiosa tienes que estar pendiente del tema en forma permanente. De esta manera, estas convirtiendo la obsesión sexual en un absoluto. P 111
Una persona que tiene una vida sexual normal no transforma en central este tema. P 111
Dicen que fulanita es virgen, y su interlocutora responde: “pues será una perversión nueva”… p 111
La tradición cristiana subdividió estos vicios en: fornicación, estupro, rapto, incesto, sacrilegio, adulterio, polución voluntaria, sodomía y bestialismo. P 113
“Tengo que cumplir, tengo que hacerlo mejor que los demás, tengo que demostrar que estoy por encima de cualquier otro amante” Lo que lograras es traumatizarte, y el sexo se convierte en una fuente de estrés, igual que el trabajo. P 114
En los humanos es sorprendente cómo el acto destinado a la reproducción se ha transformado en un elemento tan fundamental. Porque podría ser como la respiración, que uno lo haga sin enterarse o que nos reproduzcámonos por esporas. Lo más normal sería que nos reprodujéramos de una manera mucho más sencilla, sin toda esa carga de diversión libidinal. Por otra parte, a diferencia de la mayoría de los animales, nosotros no tenemos periodo de celo, porque siempre estamos en celo. Simplemente lo vemos como un objeto primordial. P 114
Las putas han sido más positivas para la humanidad que la actuación de cientos de gobernantes, estadistas y líderes religiosos. P 116
VI. LA PEREZA
La pereza es la falta de estímulo, de deseo, de voluntad para atender a lo necesario e, incluso, para realizar actividades creativas o de cualquier índole. Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores. P 121
La pereza siempre encuentra excusas. P 121
La pereza ha sido el motor de las grandes conquistas del progreso. Detrás de casi todos los elementos del confort supongo que ha habido un perezoso astuto, pensando cómo hacer para trabajar menos. P 121
Desidia p 122
La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Benjamin Franklin. P 124
Hablar y escribir son mis dos fuentes principales de dinero, ya que por las otras cosas placenteras que aprecio en la vida no sólo recibo un centavo, sino que los pierdo. Me refiero a la lectura, a la siesta y a las carreras de caballos. Alguna vez escribí a modo de reproche: “¡Si leer estuviese convenientemente retribuido!¡Si algún estado realmente filantrópico pagase por página leida, y en forma automática se engrosara la cuenta bancaria tras cada novela policial o cada tratado de metafísica que concluimos!” p 125
Goldman: El poder puede ser sustantivo o verbo. Si es lo primero, no sirve para nada; cuando es verbo, tiene capacidad creativa. Entonces, el desafío es transforman en forma permanente la vida en verbo. P 125
Hay muchas formas de pereza; una es, también, desperdiciar el talento, aquellos individuos que no hacen nada para crecer y mejorar sus condiciones naturales. P 126
Para un griego el trabajo era cosa de esclavos. P 126
En la actualidad se ve al trabajo como lo contrario a la pereza. P 126
Los caballeros y los nobles despreciaban el trabajo, pero no predicaban estar tumbados todo el día. P 126
El ocio significa dedicarse a lo que te gusta. El ocio es simplemente lo que haces sin que necesiten pagarte por hacerlo, y el negocio es lo que haces para tener ingresos. La pereza es, en cambio, que tú no hagas nada: ni negocio ni ocio. P 127
La cultura es una fuente comparativamente barata de entretenimiento. P 127
Los hombres avezados en lecturas suelen poseer una visión modificada de la realidad, que pueden hacerles perder objetividad. P 128
La diligencia excesiva y compulsiva lleva al estrés, que bloquea y paraliza. P 128
Si las personas no nos aburriéramos, no haríamos nunca nada. P 130
Blas Pascal: “Todos los males humanos viene de que los hombres no somos capaces de quedarnos tranquilos en nuestras casas” p 130
Hay individuos que pasan por la vida intentando buscar una razón a las acciones y situaciones antes de encararlas, y el resultado es que se paralizan y nunca hacen nada. P 131
Memorias de ultratumba, Francois René de Chauteaubriand: “Fuera de la religión, no tengo ninguna creencia. Fuese pastor o rey, ¿Qué hubiese hecho con mi cetro o con mi cayado? Me habría fatigado igualmente de la gloria y el genio, del trabajo y del ocio, de la prosperidad y del infortunio. Todo me cansa: remolco penosamente mi hastío junto a mis días y voy por doquiera bostezando mi vida” p 131
Heidegger, “el hastío es el comienzo de la angustia, que es la que predispone a un análisis más profundo del ser”. El hastío es la sensación más lúcida y esclarecedora que existe. P 131
VII. LA ENVIDIA
La mejor venganza contra nuestros enemigos es ser felices. P 136
La envidia definida como la tristeza ante el bien ajeno, ese no poder soportar que al otro le vaya bien, ambicionar sus goces y posesiones, es también desear que el otro no disfrute de lo que tiene. P 136
El envidioso es más desdichado que el malo. P 137
En la generosidad yo gozo que el otro lo tenga, y por lo tanto soy más que mí. Soy en ese Gozo. En la envidia todo tienen que estar en mí para ser gozo. Soy incapaz de gozarme en otro. P 138
Diderot: en las desgracias de nuestros amigos siempre hay un punto de contento. P 139
No se busca tener lujos auténticos, sino solamente estar en el escaparate para ser admirado. P 140
Abboud: La envidia es como un jarabe amargo: cuando uno lo toma, difícilmente puede sacarse el sabor por mucho tiempo. P 140
La gente envidia el éxito, el reconocimiento, el dinero o la belleza. No envidiamos cosas esenciales: por ejemplo la salud o la fe de otro. P 140
Se codicia la imagen que ellos proyectan, no lo que son. Se envidia algo que realmente no es. P 141
Lo importante es que creas que eres irresistible. Entonces se aceran a ti para saber que tiene ese tipo. P 141
La envidia que me provocaron los grandes escritores fue un motor fundamental en mi vida. Nunca pretendí que el talento de los otros se borrara. P 143
Admiramos con lo que hay de admirable en nosotros. Nuestra parte admirable es la que admira a los demás. p 143
SATANÁS EL INFIERNO Y EL PARAÍSO
La próxima vez que me encuentre con el diablo parafrasearé al Fausto, de Goethe: “Se dará cuenta de que todo lo que usted hace por romper y destruir el orden, en el fondo, lo refuerza. En definitiva, todo lo que está haciendo es para bien, no para mal” p 145
Diábolo significa en medio, el que está dia bando, Es decir lo diabólico es crear discordia, que en el fondo es lo que hacen los vicios. P 146
Símbolo es lo que reúne y diábolo es lo que separa. P 146
Los paraísos deberían ser monoplazas. Es decir, responder a lo que cada uno quiera. P 149
No se trata de llevar la tierra al cielo sino el cielo a la tierra. P 150
SE OFERTAN NUEVOS PECADOS
Desconsideración. “tu siempre tan puntual” En la impuntualidad los impuntuales rozan la soberbia y la avaricia porque llegan a la hora que quieren, se creen por encima del otro y, también, acaparan el tiempo de los demás. P 151
Crueldad. Palabra que viene de crúor que significa “la sangre se derrama” Una persona cruel no es buena. P 151
Vanidad. Pensarse a sí mismo como tercera persona es una característica exclusiva del hombre. P 151
Para Abboud, el principal pecado del mundo moderno “es el fundamentalismo: económico, social, religioso, estatal y privado. P 152
Corrupción. Porque permite ubicarse encima de la ley a unos sobre otros, violando los derechos de igualdad y generando situaciones de injusticia en todos los terrenos. P 152
Indiferencia. No importarle a nadie que mueran miles de personas porque no les llegó el alimento o los medicamentos, o que se destruyan millones de hectáreas boscosas en nombre de un falso progreso. O que se tolere la discriminación por raza o religión en nombre de un fundamentalismo que pretende decidir quién es el más puro o mejor. P 153
Para Rivera Letelier hay otro pecado, el consumismo: Creo que es un pecado de los pecados, porque involucra la avaricia, la envidia y la gula, por eso de comprar y comprar. P 153
El solidario no es que se ame menos así mismo, sino que está mejor informado sobre lo que más le conviene. P 153
Relativización. La relativización de los mandamientos ha generado justificaciones para genocidios de pueblos enteros. Todo parece dar lo mismo. P 154
El premio nobel de medicina Konrad Lorenz denuncia en su libro: Los ocho pecados capitales de nuestra sociedad los nuevos pecados que amenazan a nuestra humanidad: p 155
El líder pacifista indio Mahatma Gandhi tenía su propia versión sobre los siete pecados: p 155
Subtítulo:
Autor: Fernando Savater
Editorial: Sudamericana
Ciudad: Buenos Aires – Argentina - 2005
Fecha de Lectura: 2007
INTRODUCCIÓN
Uno de los temas que catalizan los desórdenes y los excesos en el mundo moderno es la competencia. P 22
La mitad del placer es la idea de la transgresión. P 29
Todas las cosas buenas o son pecado o engordan. P 29
I. SOBERBIA
La Soberbia no es grandeza sino hinchazón, y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano. San Agustín P 35
La soberbia no se trata del orgullo de uno mismo, sino el menosprecio de lo que el otro es. P 35
Nosotros tenemos un proverbio que dice: “Uno debe llevar en el bolsillo dos papeles. En uno debe estar escrito: para mí fue creado el mundo y en el otro bolsillo debe decir: soy simplemente polvo y cenizas” P 36 (Goldman)
La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad. P 36 (Maquiavelo)
La soberbia en estos casos es la excelencia arrojada a la cara del otro. P 36
Hay un tipo de soberbia que me provoca ira: la soberbia combinada con la ignorancia. P 37
La verdad es un objetivo en la vida que siempre tenemos que buscar. El creerse dueño de ella coloca al hombre en el estado máximo de soberbia que puede alcanzar. P 38
En canto es lo que tienen algunos, hasta que empiezan a creérselo. Simone de Beauvoir. P 39
La característica principal que tiene el soberbio es el temor al ridículo. P 41
Los musulmanes pensamos en la creación y no en el creador, porque a la divinidad no la alcanza el pensamiento. P 44
San Agustín en sus confesiones: “Cuando yo me considero a mí mismo, no soy nada; cuando me comparo, valgo bastante”. P 45
II. GULA
En el Islam hay que sentarse y levantarse de la mesa con hambre. P 50
Si una manzana me satisface el hambre y no tengo que sacrificar nada de mi vida para conseguirla, es preferible a tener que trabajar haciendo horas extraordinarias, obedeciendo a jefes hostiles, para que me paguen y pueda ir a comer algo especial. P 54
Es evidente que la apariencia nos importa más que otra cosa. P 55
Comiendo se genera un vínculo donde se tiende a comprender las humanidades de los otros. P 55
La gula se ha convertido en un pecado estético y dietético. Nunca se es lo suficientemente rico ni lo suficientemente delgado. P 58
III. LA AVARICIA
Lo característico del avaro es que esteriliza el dinero, que en lugar de estar en movimiento queda paralizado. Así convierte en elemento fluido en algo totalmente inservible. P 63
Abboud: Uno puede ser Avaro en el trato, en la cordialidad, no solo en el tema de acaparar riquezas. P 64
En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos. Ghandi. P 64
Usura: Aquellos que utilizan el dinero como una forma de obtener más dinero. P 64
Jaime Bayly: “Los países que más han prosperado, en los que hay menos formas de injusticias y ha menguado el mal, son aquellos en los que las personas han podido saciar o complacer sus sueños más individualistas, más egoístas e incluso avaros. Creo que el egoísmo puede ser un motor de progreso, de prosperidad y de grandes ideas” p 66
Hoy existen religiosos del dinero, que establecen la misma relación con los dólares que la de los creyentes con un dios, ya que lo que tienen en un banco o en acciones es lo único capaz de darles la seguridad y paz que a otros les da una entidad superior. P 69
Convertir un medio en un fin. El dinero no es más que dinero. Como ya dije, me parece bien dejar hijos, libros, obras, recuerdos, hasta dejar enemigos. Todo esto tiene cierta gloria. Pero dejar dinero es una tontería. P 71
El afán de poder y gloria es ilimitado, o sea no hay modo de controlarlo; en cambio, la ambición de dinero es calculable. P 71
Si tú deseas gloria, tienes que tomarlo tú mismo, ésa es la gracia de lo glorioso. P 72
Pese a parecer tan concreto, el dinero es el más inmaterial de todos los bienes. P 72
Arthur Schopenhauer decía que el dinero es felicidad abstracta. P 72
El dinero permite generar un elemento que te da acceso a algo que tiene otro y tú quieres. P 73
La contrapartida de la avaricia es la generosidad. Pero en realidad sólo puedes ser generoso si tienes poder. Ayuda al otro el que tiene excedentes, capacidad y elementos para hacerlo. P 76
Usted se ha hecho rico por su talento, su astucia, su falta de crepúsculos, pero en último término lo hicieron millonario los demás, la sociedad en su conjunto. P 76
El Dinero no es motivo fundamental de su avaricia, sino la reputación y la búsqueda de reconocimiento, que es en lo que basan su prestigio para obtener más poder. P 77
La beneficencia celebra la existencia de pobres, porque permite a las señoras ricas, además de vivir con una gran cantidad de comodidades, satisfacer su espíritu. P 78
IV. IRA
La ira es totalmente fisiológica, porque el organismo responde con una carga de adrenalina. El problema es cuando la ira no es una reacción sino una norma de vida. Allí la ira se convierte en pecado. P 82
De cualquier manera, y pese a mis reflexiones en un ámbito de calma, me acercan a la cólera quienes se sienten inmunes e impunes, que consideran que están en la tierra para obligar a los demás a creer lo mismo que ellos. Ejercen la violencia en forma directa o través de sicarios, como un recurso que estimulan y por supuesto luego encubren. Combaten el escepticismo racional –tan sano para una sociedad- y promueven sentimientos masificantes; luchan contra la inmoralidad individualista, respaldan las razones del estado, pero no se les mueve ni un musculo cuando desde ese mismo lugar se roba y se corrompe. Son partidarios del aburrimiento que generan la seriedad y el rigor cuando tienen su origen en la repetición ritual, y enfrentan con la misma pasión aquello que se crea sin desdeñar el placer como base de su veracidad. Estos personajes me alteran y hacen que no me haya callado nunca, y creo que tampoco lo hare en el futuro. P 82
La reacción frente a la violencia suele ser la ira. Abboud. P 82
La adversidad hay que combatirla con la paciencia y la perseverancia. P 83
Podemos tener una ira creativa y positiva, aquella que es despertada por una injusticia, que es diferente de la nacida del ego a la arrogancia. P 83
Es evidente que la divinidad se reserva el derecho a la ira. P 84
Al mal no se la extingue, se lo combate, y esta búsqueda permanente y constante es la que lleva a que el hombre pueda ser creativo. P 85
Goldman: El mal no es erradicable, pero si pueden ser erradicados los malos. P 85
El poder como es verbo es algo que va modificándose y es bueno, pero cuando se establece y se institucionaliza pasa a ser sustantivo y perverso. P 85
Abboud: La ira religiosa y la afectiva son las más peligrosas. P 85
Se considera que existe una ira buena, que es la que tiende a suprimir el mal y restablecer el bien. P 86
No hay porque tolerar el enfado gratuito de otros, pero no hay nada peor que el que va echando en su mochila todo lo que le causa fastidio hasta que se le rompen las costuras y ocurre un desastre. P 87
El otro debe tener la capacidad de perdonar, porque de lo contrario se transforma en maldad. Hay que pedir tres veces perdón, y si a la tercera el ofendido no aceptó la disculpa se transforma en malvado. P 87
Según Goldman “Castigo Divino”: Aquellos errores que tarde o temprano se pagan. P 88
Conversación entre Otelo Saraiva de Carvalho y el ministro Olof Palme. ¿Usted porque cree que la revolución ha recogido tantas adhesiones dentro y fuera del Portugal? Porque queremos acabar con los ricos. Entonces el sueco respondió: La diferencia es que nosotros lo que queremos terminar con los pobres. P 89
Antes de reprochar a quien llega a portarse como una fiera hay que evitar que viva como un animal. P 90
Para que una persona normal quiera cometer cualquier atrocidad basta que crea tener razones para ello. P 97
La paciencia llevada a un extremo de la inacción, en lugar de ser un ejercicio de virtud o un bien mayor para todos, se transforma en algo que no me permite a mí ser yo mismo. Estoy siendo injusto también con lo que la vida me pide. P 99
La paciencia es constructiva cuando aplaza una reacción virulenta, hasta tener mejores caminos para ejercerla. P 100
La paciencia también depende de quién tengas adelante, porque la de Ghandi era útil frente a Gran Bretaña, pero fue mala para enfrentar a Hitler. P 101
Goldman: Nosotros no entendemos la paz como la idea de ofrecer la otra mejilla. Hay que buscar el tiempo adecuado para revelarse contra el sometimiento. P 101
V. LA LUJURIA
El placer es bueno, sano y recomendable. Si hay algo malo en la lujuria, será el daño que podamos hacer a otros para conseguir el goce, al abusar de ellos, aprovecharnos de la inocencia de menores o de gente que por su situación económica tiene que someterse. P 107
El límite de la lujuria desde el punto de vista humanista es causar daño a otro. P 107
Si te lo prohíben, al igual que el alcohol y las drogas, tienes la sensación de que violar la norma es mucho más placentero. P 108
San Pablo: Los que tienen mujeres deben vivir como si no las tuviesen, y las esposas, como si no tuvieran por ende maridos, y unos y otras sin sentirse demasiado ligados a la carne. P 109
¿Cuál es la diferencia entre el hombre y el animal? No la capacidad racional, sino el hecho de prostituirse. P 110
Si renuncias totalmente al sexo estás dándole una importancia enorme, pues para que tu renuncia sea una cosa prestigiosa tienes que estar pendiente del tema en forma permanente. De esta manera, estas convirtiendo la obsesión sexual en un absoluto. P 111
Una persona que tiene una vida sexual normal no transforma en central este tema. P 111
Dicen que fulanita es virgen, y su interlocutora responde: “pues será una perversión nueva”… p 111
La tradición cristiana subdividió estos vicios en: fornicación, estupro, rapto, incesto, sacrilegio, adulterio, polución voluntaria, sodomía y bestialismo. P 113
“Tengo que cumplir, tengo que hacerlo mejor que los demás, tengo que demostrar que estoy por encima de cualquier otro amante” Lo que lograras es traumatizarte, y el sexo se convierte en una fuente de estrés, igual que el trabajo. P 114
En los humanos es sorprendente cómo el acto destinado a la reproducción se ha transformado en un elemento tan fundamental. Porque podría ser como la respiración, que uno lo haga sin enterarse o que nos reproduzcámonos por esporas. Lo más normal sería que nos reprodujéramos de una manera mucho más sencilla, sin toda esa carga de diversión libidinal. Por otra parte, a diferencia de la mayoría de los animales, nosotros no tenemos periodo de celo, porque siempre estamos en celo. Simplemente lo vemos como un objeto primordial. P 114
Las putas han sido más positivas para la humanidad que la actuación de cientos de gobernantes, estadistas y líderes religiosos. P 116
VI. LA PEREZA
La pereza es la falta de estímulo, de deseo, de voluntad para atender a lo necesario e, incluso, para realizar actividades creativas o de cualquier índole. Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores. P 121
La pereza siempre encuentra excusas. P 121
La pereza ha sido el motor de las grandes conquistas del progreso. Detrás de casi todos los elementos del confort supongo que ha habido un perezoso astuto, pensando cómo hacer para trabajar menos. P 121
Desidia p 122
La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Benjamin Franklin. P 124
Hablar y escribir son mis dos fuentes principales de dinero, ya que por las otras cosas placenteras que aprecio en la vida no sólo recibo un centavo, sino que los pierdo. Me refiero a la lectura, a la siesta y a las carreras de caballos. Alguna vez escribí a modo de reproche: “¡Si leer estuviese convenientemente retribuido!¡Si algún estado realmente filantrópico pagase por página leida, y en forma automática se engrosara la cuenta bancaria tras cada novela policial o cada tratado de metafísica que concluimos!” p 125
Goldman: El poder puede ser sustantivo o verbo. Si es lo primero, no sirve para nada; cuando es verbo, tiene capacidad creativa. Entonces, el desafío es transforman en forma permanente la vida en verbo. P 125
Hay muchas formas de pereza; una es, también, desperdiciar el talento, aquellos individuos que no hacen nada para crecer y mejorar sus condiciones naturales. P 126
Para un griego el trabajo era cosa de esclavos. P 126
En la actualidad se ve al trabajo como lo contrario a la pereza. P 126
Los caballeros y los nobles despreciaban el trabajo, pero no predicaban estar tumbados todo el día. P 126
El ocio significa dedicarse a lo que te gusta. El ocio es simplemente lo que haces sin que necesiten pagarte por hacerlo, y el negocio es lo que haces para tener ingresos. La pereza es, en cambio, que tú no hagas nada: ni negocio ni ocio. P 127
La cultura es una fuente comparativamente barata de entretenimiento. P 127
Los hombres avezados en lecturas suelen poseer una visión modificada de la realidad, que pueden hacerles perder objetividad. P 128
La diligencia excesiva y compulsiva lleva al estrés, que bloquea y paraliza. P 128
Si las personas no nos aburriéramos, no haríamos nunca nada. P 130
Blas Pascal: “Todos los males humanos viene de que los hombres no somos capaces de quedarnos tranquilos en nuestras casas” p 130
Hay individuos que pasan por la vida intentando buscar una razón a las acciones y situaciones antes de encararlas, y el resultado es que se paralizan y nunca hacen nada. P 131
Memorias de ultratumba, Francois René de Chauteaubriand: “Fuera de la religión, no tengo ninguna creencia. Fuese pastor o rey, ¿Qué hubiese hecho con mi cetro o con mi cayado? Me habría fatigado igualmente de la gloria y el genio, del trabajo y del ocio, de la prosperidad y del infortunio. Todo me cansa: remolco penosamente mi hastío junto a mis días y voy por doquiera bostezando mi vida” p 131
Heidegger, “el hastío es el comienzo de la angustia, que es la que predispone a un análisis más profundo del ser”. El hastío es la sensación más lúcida y esclarecedora que existe. P 131
VII. LA ENVIDIA
La mejor venganza contra nuestros enemigos es ser felices. P 136
La envidia definida como la tristeza ante el bien ajeno, ese no poder soportar que al otro le vaya bien, ambicionar sus goces y posesiones, es también desear que el otro no disfrute de lo que tiene. P 136
El envidioso es más desdichado que el malo. P 137
En la generosidad yo gozo que el otro lo tenga, y por lo tanto soy más que mí. Soy en ese Gozo. En la envidia todo tienen que estar en mí para ser gozo. Soy incapaz de gozarme en otro. P 138
Diderot: en las desgracias de nuestros amigos siempre hay un punto de contento. P 139
No se busca tener lujos auténticos, sino solamente estar en el escaparate para ser admirado. P 140
Abboud: La envidia es como un jarabe amargo: cuando uno lo toma, difícilmente puede sacarse el sabor por mucho tiempo. P 140
La gente envidia el éxito, el reconocimiento, el dinero o la belleza. No envidiamos cosas esenciales: por ejemplo la salud o la fe de otro. P 140
Se codicia la imagen que ellos proyectan, no lo que son. Se envidia algo que realmente no es. P 141
Lo importante es que creas que eres irresistible. Entonces se aceran a ti para saber que tiene ese tipo. P 141
La envidia que me provocaron los grandes escritores fue un motor fundamental en mi vida. Nunca pretendí que el talento de los otros se borrara. P 143
Admiramos con lo que hay de admirable en nosotros. Nuestra parte admirable es la que admira a los demás. p 143
SATANÁS EL INFIERNO Y EL PARAÍSO
La próxima vez que me encuentre con el diablo parafrasearé al Fausto, de Goethe: “Se dará cuenta de que todo lo que usted hace por romper y destruir el orden, en el fondo, lo refuerza. En definitiva, todo lo que está haciendo es para bien, no para mal” p 145
Diábolo significa en medio, el que está dia bando, Es decir lo diabólico es crear discordia, que en el fondo es lo que hacen los vicios. P 146
Símbolo es lo que reúne y diábolo es lo que separa. P 146
Los paraísos deberían ser monoplazas. Es decir, responder a lo que cada uno quiera. P 149
No se trata de llevar la tierra al cielo sino el cielo a la tierra. P 150
SE OFERTAN NUEVOS PECADOS
Desconsideración. “tu siempre tan puntual” En la impuntualidad los impuntuales rozan la soberbia y la avaricia porque llegan a la hora que quieren, se creen por encima del otro y, también, acaparan el tiempo de los demás. P 151
Crueldad. Palabra que viene de crúor que significa “la sangre se derrama” Una persona cruel no es buena. P 151
Vanidad. Pensarse a sí mismo como tercera persona es una característica exclusiva del hombre. P 151
Para Abboud, el principal pecado del mundo moderno “es el fundamentalismo: económico, social, religioso, estatal y privado. P 152
Corrupción. Porque permite ubicarse encima de la ley a unos sobre otros, violando los derechos de igualdad y generando situaciones de injusticia en todos los terrenos. P 152
Indiferencia. No importarle a nadie que mueran miles de personas porque no les llegó el alimento o los medicamentos, o que se destruyan millones de hectáreas boscosas en nombre de un falso progreso. O que se tolere la discriminación por raza o religión en nombre de un fundamentalismo que pretende decidir quién es el más puro o mejor. P 153
Para Rivera Letelier hay otro pecado, el consumismo: Creo que es un pecado de los pecados, porque involucra la avaricia, la envidia y la gula, por eso de comprar y comprar. P 153
El solidario no es que se ame menos así mismo, sino que está mejor informado sobre lo que más le conviene. P 153
Relativización. La relativización de los mandamientos ha generado justificaciones para genocidios de pueblos enteros. Todo parece dar lo mismo. P 154
El premio nobel de medicina Konrad Lorenz denuncia en su libro: Los ocho pecados capitales de nuestra sociedad los nuevos pecados que amenazan a nuestra humanidad: p 155
- La superpoblación
- La devastación del espacio vital
- La competencia entre los hombres
- La extinción de los sentimientos
- El deterioro del patrimonio genético
- La tradición demolida
- El adoctrinamiento fundamentalista
- Las armas nucleares
El líder pacifista indio Mahatma Gandhi tenía su propia versión sobre los siete pecados: p 155
- Riqueza sin trabajo
- Placer sin conciencia
- Conocimiento sin carácter
- Comercio sin moral
- Ciencia sin humanidad
- Culto sin sacrificio
- Política sin principios


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